El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Seyed Abbas Araghchi, declaró que se ha logrado "un buen progreso" y hay un "rumbo positivo" tras las negociaciones nucleares indirectas con EE.UU., celebradas este martes en la ciudad suiza de Ginebra.
"Durante esta ronda de negociaciones mantuvimos discusiones muy serias y la atmósfera fue más constructiva. Logramos alcanzar un acuerdo generalizado sobre una serie de principios clave, que ahora nos guiarán al pasar a la discusión de la esencia de un posible acuerdo", dijo.
El ministro matizó que esto no significa que Teherán y Washington vayan a llegar "pronto a un acuerdo, pero el camino ya se ha iniciado". "Cuando se llega a la fase de redactar el texto, el trabajo es difícil", admitió.
De momento, no se ha fijado una fecha concreta para la próxima ronda, agregó. El canciller explicó que las partes acordaron trabajar en los textos de sus respectivas propuestas y fijar después la fecha de una tercera cita.
"Ahora tenemos una imagen más clara de lo que hay que hacer. Ambas partes mantienen posiciones cuya aproximación llevará tiempo, pero ahora contamos con unos principios sobre cuya base se están moviendo las dos partes", concluyó.
Composición de delegaciones
La delegación de Irán estuvo encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, quien estuvo acompañado por varios funcionarios y "expertos nucleares". Araghchi llegó a Suiza este lunes al frente de una delegación diplomática y técnica y se reunió con Grossi.
La delegación estadounidense estuvo dirigida por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff. Le acompañó el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, entre otros funcionarios.
Las conversaciones se llevaron a cabo con la mediación de Omán en la misión diplomática de este país en Ginebra. Omán actúa como mediador principal a través de su canciller, Badr bin Hamad Al Busaidi, quien traslada los mensajes entre la delegación estadounidense y la iraní.
Temas clave
Las negociaciones entre Irán y EE.UU. abarcan cuestiones relativas al programa nuclear de Teherán y al levantamiento de las sanciones impuestas por EE.UU. contra la República Islámica.
La parte iraní insiste en su derecho a la energía nuclear pacífica, para lo cual necesita mantener un programa de enriquecimiento de uranio, el cual Washington exige desmantelar. No obstante, Teherán había expresado su disposición a llegar a un compromiso, como, por ejemplo, diluir sus reservas de uranio enriquecido al 60 % a cambio del levantamiento de las sanciones.
Por su parte, la Administración Trump exige el cese completo del enriquecimiento de uranio en Irán y la retirada de todo el uranio enriquecido del país. Según la visión de Washington, la posesión de tecnologías de enriquecimiento por parte de la República Islámica es un camino directo hacia la creación de armas nucleares.
Además, EE.UU. insiste en la limitación del arsenal de misiles de largo alcance del país persa y en un cambio de la política iraní de apoyo a sus aliados en la región.
- La ronda anterior de conversaciones indirectas entre Irán y EE.UU. se celebró el 6 de febrero en la capital de Omán, Mascate, y se convirtió en la primera tras una pausa de varios meses en el diálogo entre las partes, provocada por la fase caliente del conflicto irano-israelí en junio de 2025.
- Las negociaciones se llevaron a cabo en medio de las amenazas lanzadas por el presidente de EE.UU. de una posible acción militar contra Irán.
- En respuesta, Araghchi advirtió que Teherán atacaría bases estadounidenses en Oriente Medio en el caso de que sufra una agresión militar por parte de Washington.


