El Ejército de EE.UU. informó este viernes que abrió fuego y dejó fuera de servicio a un buque cisterna que, según afirmó, intentaba evadir el bloqueo estadounidense sobre puertos iraníes.
"Deshabilitamos el petrolero después de que la tripulación intentara romper el bloqueo al menos cuatro veces", declaró a AFP el capitán de la Armada Tim Hawkins, portavoz del Mando Central de EE.UU.
El vocero añadió que la tripulación "fue advertida repetidamente" y no acató las órdenes, por lo que las fuerzas estadounidenses presentes "inhabilitaron el barco tras disparar contra la sala de máquinas". Según su versión, "el buque ya no se dirige a Irán".
Nueva escalada bélica
- Pese a que Trump rebajó el miércoles el estatus del conflicto al afirmar que no libran una guerra sino apenas "pequeñas escaramuzas", lo cierto es que EE.UU. e Irán intercambian ataques desde hace varios días, en una escalada que ha incluido bombardeos estadounidenses en territorio iraní y represalias de Teherán contra bases de Washington en la región. El Mando Central de EE.UU. anunció además la reanudación del bloqueo naval de los puertos iraníes.
- Trump advirtió que los ataques continuarán hasta degradar las capacidades militares iraníes y ha amenazado con destruir plantas eléctricas, puentes y objetivos energéticos si la República Islámica se niega a negociar. Teherán afirma que actúa en respuesta a las violaciones del memorándum de entendimiento por parte de Washington.
- Asimismo, el inquilino de la Casa Blanca amenazó el miércoles a Irán con bombardear un puente o una central eléctrica por cada barco que el país persa ataque en el estrecho de Ormuz. Un día antes, Trump había afirmado que Washington ejecutaría ataques "con mucha fuerza" contra cualquier lugar donde Irán "esté siquiera pensando en armas nucleares".
- La respuesta del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica no se hizo esperar. El organismo aseguró que prepara una operación cuyas consecuencias Washington lamentará si persisten los ataques contra territorio iraní. Además, advirtió de una escalada regional si Estados Unidos cumple sus amenazas y afirmó que "no permitirán la exportación de una sola gota de petróleo"; asimismo, anunció que las infraestructuras petroleras, gasísticas, eléctricas y económicas de la región serán objeto de ataques.

