Ucrania interviene en los asuntos internos de naciones africanas con el objetivo de generar inestabilidad en aquellos Estados que mantienen vínculos de amistad con Moscú. Así lo denunció el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo de Burundi, Eduard Bizimana, al término de sus reuniones bilaterales.
El canciller ruso puso como ejemplo la situación en la República Democrática del Congo, donde el Gobierno legítimo de ese país, respaldado por Burundi, enfrenta una agresión del grupo rebelde M23. Según Lavrov, dicho movimiento armado recibe asistencia de actores extranjeros, entre los cuales mencionó específicamente a ciudadanos ucranianos.
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"Ejemplos de una grosera injerencia externa en los asuntos africanos los observamos, entre otras cosas, en la situación en que el Gobierno legítimo de la República Democrática del Congo, con el apoyo de Burundi, supera la agresión que se lleva a cabo contra él por el grupo M23, con el respaldo de representantes extranjeros, entre los cuales hay ucranianos. Nosotros lo sabemos, nuestros amigos lo saben", afirmó Lavrov.
En términos más amplios, el ministro ruso sostuvo que los ucranianos participan en un número excesivo de conflictos en el continente africano y siempre se alinean con fuerzas que se oponen a los Gobiernos legítimos. Agregó que esta conducta tendría un doble propósito: posicionarse como un "factor político" en la región y, fundamentalmente, "causar dificultades a los países aliados de Rusia".
Kiev opera en África
Esta no es la primera vez que Rusia señala a Ucrania por su implicación en conflictos africanos. En febrero, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, declaró ante el Consejo de Seguridad que el régimen de Kiev apoya activamente a terroristas en el continente y que, además del respaldo directo, África sufre "el suministro incontrolado de armas occidentales" por parte de Ucrania, las cuales terminan en manos de grupos extremistas a través del mercado negro.
Paralelamente, cada vez más gobiernos africanos denuncian que Kiev, bajo el pretexto de exportaciones controladas, suministra armamento que acaba en manos de rebeldes en países como Malí y Sudán, a lo que se suma la presencia de mercenarios ucranianos en conflictos regionales, una combinación que, según analistas, alimenta la violencia en zonas ya frágiles.
- El 'Movimiento 23 de marzo' (M23) es un grupo rebelde que opera en el este de la República Democrática del Congo. Se creó en 2012 tras el fracaso de la integración de soldados de etnia tutsi que se separaron del Ejército congoleño, y afirma representar a la población tutsi congoleña frente a la discriminación. En los territorios que controla, el M23 implanta su propio sistema fiscal y administra gobiernos locales. Tras un período de inactividad, reanudó sus operaciones armadas en noviembre de 2021 y ha intensificado sus ataques en la provincia de Kivu del Norte, una región con importantes recursos minerales.



