El deterioro del mercado laboral en China está afectando especialmente a los trabajadores jóvenes, la llamada generación Z, impulsado por las consecuencias del conflicto en Oriente Medio y el auge de la inteligencia artificial, recoge Bloomberg.
La fuerza laboral del país asiático, la más grande del mundo, atraviesa un momento de creciente preocupación. Las últimas estadísticas oficiales han revelado que la tasa de desempleo llegó al 7,7 % en marzo para las personas de entre 25 y 29 años, un aumento del 5 % respecto al año anterior.
Se trata del máximo nivel registrado desde que la Oficina Nacional de Estadística estableció hace dos años este segmento de edad como una categoría independiente. Asimismo, el mes pasado, el desempleo general también sufrió un repunte imprevisto, mientras que el crecimiento salarial se desaceleró a su menor nivel desde finales de 2022.
La IA y el conflicto contra Irán como agravantes
De acuerdo con el medio, el escenario se ve agravado por el bloqueo del estrecho de Ormuz durante el conflicto en Oriente Medio, que ha desencadenado la interrupción del suministro de energía a través del golfo Pérsico.
Ernan Cui, analista de Gavekal Dragonomics, explicó a Bloomberg que "las incertidumbres sobre los costes derivadas de la guerra de Irán podrían haber trastocado los planes de contratación y provocado un empeoramiento de los indicadores del mercado laboral en marzo".
Las afectaciones en el sector también responderían a la expansión de la IA que, según Citigroup Inc., aunque todavía es superficial, complica el panorama para los jóvenes que buscan trabajo, por lo que una adopción más fuerte de estas tecnologías podría terminar eliminando unos 70 millones de empleos en el país. Un informe del mismo banco concluyó que el "desplazamiento laboral impulsado por la IA" está generando obstáculos estructurales en una economía de consumo que ya se encuentra debilitada.
Una tarea añadida para China
La presión laboral postpandemia empeora la vulnerabilidad de los jóvenes chinos entre 25 y 29 años, afectando severamente su inserción en puestos de nivel inicial. Estudios señalan que el desempleo en esta etapa temprana puede causar secuelas permanentes y perjudicar la trayectoria laboral futura.
China enfrenta el reto de revertir su modelo de crecimiento si desea generar empleo, ya que su dependencia manufacturera, cada vez más automatizada, no absorbe suficiente mano de obra. La publicación recuerda que esta situación afecta incluso a centros industriales clave como Guangdong, donde muchos trabajadores de fábricas pierden terreno frente las empresas de alta tecnología en cuanto al crecimiento de exportaciones.
Al respecto, Julian Evans-Pritchard, de Capital Economics, señaló al medio que el sector industrial concentra cerca del 30 % del PIB chino, pero apenas genera el 20 % de los puestos de trabajo. "Esto no augura nada bueno para las perspectivas de consumo", añadió.
Cautela en los hogares chinos y cifras no representativas
La recuperación del consumo familiar y el sector inmobiliario encuentra trabas ante la fragilidad del mercado laboral. El ahorro familiar alcanzó el 38 % de los ingresos disponibles en el primer trimestre, su nivel más alto en tres años, según datos analizados por Bloomberg, lo que refleja un aumento de cautela en los hogares del país. Ante la caída de las ventas minoristas en marzo, la economía depende más de la exportación, lo que genera un crecimiento desequilibrado y mayores tensiones comerciales internacionales.
Sin embargo, de acuerdo con el artículo, analizar el mercado laboral chino resulta complejo, puesto que los expertos cuestionan la precisión de las estadísticas oficiales por posibles fallos metodológicos que minimizan el desempleo real. Además, la falta de registro de los trabajadores migrantes que regresan a zonas rurales tras perder su trabajo, sumado a una relativa estabilidad en los datos frente a crisis económicas, sugiere que las cifras gubernamentales no reflejan la verdadera situación.



