El Gobierno húngaro reforzará la protección de la infraestructura energética crítica del país, debido al bloqueo petrolero ucraniano, anunció el primer ministro Víktor Orbán tras una reunión del Consejo de Defensa, informan medios locales.
Orbán recordó que desde el 27 de enero no llega petróleo a Hungría a través del oleoducto Druzhba, y denunció que las razones de la interrupción no son técnicas, sino consecuencia de una decisión política.
Ahondando en esta idea, el jefe del Gobierno señaló que Kiev intenta presionar a Hungría y a Eslovaquia bloqueando los envíos de petróleo y que, según la evaluación de los servicios de seguridad nacional húngaros, se esperan nuevas medidas que podrían tener como objetivo interrumpir el funcionamiento del sistema energético del país.
En medio de esta incertidumbre, se desplegarán fuerzas militares cerca de instalaciones energéticas clave y se proporcionará el equipo técnico necesario para prevenir ataques.
La Policía patrullará las zonas circundantes a las centrales eléctricas, estaciones de distribución y centros de control designados con mayor presencia. Además, se ha decretado la prohibición de vuelos de drones en una parte de la frontera con Ucrania para reducir los riesgos de seguridad. "La soberanía de Hungría y la seguridad de su suministro energético deben ser protegidas", enfatizó.
Orbán también publicó una publicación en sus redes sociales. "¡No cederemos al chantaje! He ordenado reforzar la protección de la infraestructura energética crítica. El Gobierno ucraniano está presionando a los Gobiernos húngaro y eslovaco con un bloqueo petrolero. Pero no se detendrán ahí; están preparando nuevas medidas para interrumpir el funcionamiento del sistema energético húngaro. ¡Hungría no puede ser chantajeada!", dice.
El primer ministro húngaro ha denunciado en repetidas ocasiones que el "bloqueo del petróleo" de Kiev busca "hacer caer" su Gobierno.
"Los ucranianos saben exactamente qué hacen y por qué lo hacen. Quieren que en las semanas previas a las elecciones haya escasez de combustible en Hungría y un precio de la gasolina de 1.000 forintos [unos 3,08 dólares]", escribió en una publicación en sus redes sociales. "Lo hacen para hacer caer nuestro Gobierno y sustituirlo por un gobernador afín a Kiev", aseveró.
En otra ocasión, Orbán ya recalcó que, desde el inicio del conflicto en torno a Ucrania, su país "ha estado del lado de la paz", mientras "Zelenski sigue chantajeando y amenazando a Hungría". "Y todo esto, porque nos mantenemos al margen de la guerra, porque no damos dinero a Ucrania y porque no renunciamos a la energía rusa barata", sostuvo.
- Budapest ha explicado con anterioridad que Kiev intenta interferir en las elecciones húngaras en el marco de su ambición de adherirse a la Unión Europea y en represalia por su postura inquebrantable respecto al conflicto ruso-ucraniano.
- Este 23 de febrero, Hungría bloqueó el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, debido a la negativa de Kiev a reanudar el tránsito de petróleo a través del oleoducto Druzhba, que atraviesa Ucrania y suministra petróleo ruso a Hungría y Eslovaquia.



