En Finlandia se vive una "dolorosa rusofobia" y el país se está preparando activamente para la guerra, afirmó a RT el politólogo finlandés Johan Backman, profesor de la Universidad de Helsinki.
De acuerdo con su análisis, en los medios de comunicación y en la televisión finlandeses el tema central es la guerra contra Rusia y la supuesta agresión rusa. Backman cita como ejemplo el diario Helsingin Sanomat, que, según dijo, llegó a escribir abiertamente que sería posible bombardear Moscú desde territorio finlandés.
El académico sostiene que, junto con otros países europeos, Finlandia está desarrollando nuevos tipos de armamento —incluidos medios químicos, biológicos y sistemas con drones—, así como capacidades de guerra electrónica, informativa y "jurídica", en forma de leyes para perseguir a disidentes.
Asimismo, manifestó que el país adquiere armamento ofensivo y busca recibir lo antes posible los nuevos cazas F-35. En ese contexto, Backman califica la actual Administración del presidente finlandés, Alexander Stubb, de "vanguardia de un nuevo totalitarismo europeo y del euronazismo", y asevera que continúa la "dictadura neofascista" de su predecesor Sauli Niinisto.
Stubb es uno de los políticos europeos más acérrimos defensores del régimen de Kiev y sostiene la existencia de una supuesta amenaza rusa con planes de atacar el Viejo Continente y la OTAN, una narrativa que el presidente ruso, Vladímir Putin, ha calificado en repetidas ocasiones de "tontería" y "estupidez".
En el plano histórico, Finlandia formó parte del Imperio ruso desde 1809 como gran ducado con amplios derechos de autonomía. Tras la Revolución de 1917 y la proclamación por el Gobierno de Vladímir Lenin del derecho de las naciones a la autodeterminación, Finlandia declaró su independencia y el Consejo de Comisarios del Pueblo de República Socialista Federativa Soviética de Rusia la reconoció oficialmente a finales de ese mismo año.
"Guerra que vieron nuestros abuelos"
En una entrevista reciente con Fox News, Stubb manifestó que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, quien dijo que Europa "debe prepararse para la escala de guerra que vieron nuestros abuelos", llevaba razón. En este sentido, enumeró el material con el que cuenta Finlandia para contrarrestar a Rusia.
"Tenemos uno de los Ejércitos más grandes de Europa y una frontera de 830 millas [unos 1.300 kilómetros] con Rusia. Tenemos el servicio militar obligatorio. Tenemos más de 60 F‑18 y acabamos de comprar 64 F‑35. Tenemos la artillería más grande de Europa y contamos con misiles de largo alcance por aire, tierra y mar", aseguró. "Y, como siempre digo, no los tenemos porque estemos preocupados por Estocolmo o por Suecia. Los tenemos porque queremos tener un elemento de disuasión frente a Rusia", especificó.
Asimismo, en agosto del año pasado Alexander Stubb comparó la posible resolución del conflicto ucraniano con el armisticio firmado entre Moscú y Helsinki en 1944.
En particular, indicó que Finlandia tiene su propia "experiencia histórica con Rusia desde la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Invierno y la Guerra de Continuación". "Encontramos una solución en 1944 y estoy seguro de que, en 2025, seremos capaces de encontrar una solución para poner fin" a la crisis ucraniana, expresó.
En aquel momento, desde Rusia le recordaron al mandatario que tras la guerra soviético-finlandesa, en la que Helsinki salió derrotada, las autoridades del país nórdico "se posicionaron abiertamente del lado de Hitler y declararon la guerra a la URSS" tres días después del inicio de la invasión alemana al territorio soviético. Además, Finlandia cometió "auténticos crímenes de guerra", lo que reconoció en 1946 durante un juicio. También creó en la región soviética ocupada de Carelia más de 14 campos de concentración para la población civil.



