Los anuncios del presidente de EE.UU., Donald Trump, de que la industria petrolera de Venezuela será controlada en su totalidad por su administración, han hecho que muchas empresas del ramo expresen sus ansias de conseguir un tajo de terreno para extraer el ansiado crudo, todo esto tras la agresión estadounidense contra el país suramericano y el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, el pasado fin de semana.
Según un reportaje de Politico, a pesar de este momento de euforia en la industria energética transnacional, son precisamente las más gigantescas compañías –en principio, las más capacitadas para aprovechar la explotación de los campos petroleros venezolanos–, las más escépticas en atender la convocatoria de Trump y su plan de controlar el mineral y los recursos energéticos de Venezuela, porque no quieren que sus inversiones queden en riesgo.
El miedo que permea a gigantes como ExxonMobil y ConocoPhillips responde especialmente al proceso de nacionalización de la industria que decretó el entonces presidente Hugo Chávez en 2007. Eso incluyó la expropiación de instalaciones petrolíferas manejadas por empresas estadounidenses que rechazaron los nuevos términos legales, que las obligaban a dejar de ser accionistas mayoritarios, por lo que recibirían ingresos menores a los del Estado venezolano.
Este jueves, el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, hizo comentarios sobre la situación durante un encuentro con el Club Económico de Minnesota, según declaraciones citadas por Politico. Allí dijo que aunque "las grandes compañías petroleras, que avanzan con lentitud y tienen juntas directivas, no están interesadas" de momento, hay una serie de "compañías independientes" e "individuos buscadores de oro" que están repicando los teléfonos de la Casa Blanca "sin parar" y "quieren llegar a Venezuela ya".
Precisamente, ese escenario de dudas entre las grandes petroleras de EE.UU. será parte de una reunión prevista para este viernes en la Casa Blanca. Con la posible participación de Trump, están convocados los ejecutivos de Exxon Mobil, Chevron y ConocoPhillips, empresas que el mandatario estadounidense desea ver pronto instaladas en Venezuela. Entre tanto, las autoridades venezolanas han reafirmado que ninguna potencia extranjera los tutelará ni tomará sus recursos soberanos.
"Si bien Trump ha presionado públicamente a los gigantes petroleros estadounidenses para que gasten miles de millones de dólares en la reapertura de Venezuela, las compañías con las mayores ollas de dinero y la experiencia más larga del país no están seguras de que sea lo mejor para ellas, o incluso posible", dijeron al mencionado medio "seis ejecutivos" de la industria y sus "grupos de presión", que bajo anonimato accedieron a hablar con franqueza sobre las conversaciones sostenidas con la Casa Blanca.
Al encuentro del viernes asistirán también, indica Politico, el secretario de Energía, Chris Wright, y el secretario del Interior, Doug Burgum, además de representantes de gigantes europeos como Shell, Repsol y Eni. "Todas esas compañías tenían plataformas, oleoductos y otros activos en Venezuela antes de que el entonces líder Hugo Chávez expropiara los activos de las compañías extranjeras para fusionarlos con los de la estatal Petróleos de Venezuela". También se espera que asistan las comercializadoras globales de productos básicos Vitol y Trafigura.
¿Qué garantías buscan?
Según Dan Brouillette, exsecretario de Energía de Trump, las petroleras convocadas a la reunión del viernes en la Casa Blanca sí invertirán. "Ellos ayudarán. Pero lo que también quieren es asegurarse de que la política de EE.UU. no va a cambiar en 24 horas. No desean eso, y creo que es lo que van a pedir".
"Aun así, la oportunidad de cosechar una ganancia inesperada de alto riesgo y alta recompensa en Venezuela ha despertado el interés de una cantidad más amplia de empresas grandes y pequeñas", indicaron personas relacionadas con las discusiones y citadas por Politico.
Muchas buscan también construir carreteras, puentes, reparar los servicios de telecomunicaciones, perforar petróleo y explotar la minería "para obtener minerales críticos". "Los más entusiastas se encuentran entre los menos preparados y menos sofisticados", comentó al medio un funcionario de la industria.
Sin embargo, según dijo a Politico Stephen Brown, director de la firma de consultoría energética RBJ Strategies, "solo hay un puñado de empresas que tienen los recursos de capital" para invertir en Venezuela, y son precisamente las que se reunirán el viernes en la Casa Blanca para tener luces y decidir si se comprometen o no con el plan petrolero de Trump para Venezuela.
"Las empresas pueden seguir la estrategia de prometerle a la Casa Blanca que están interesadas en invertir en Venezuela solo para quedar bien con Trump, pero al final no cumplirlo", dijo un lobista empresarial familiarizado con el asunto, quien pidió el anonimato al medio para hablar con franqueza. "Ese fenómeno, a veces descrito como 'todos hacen promesas y nunca hacen nada', se ha vuelto tan común durante esta administración que ha ganado el acrónimo de 'Empanada'", agregó el agente.
Agresión contra Venezuela y secuestro de Maduro
- El pasado sábado, EE.UU. lanzó un ataque militar masivo en territorio venezolano. La operación concluyó con el secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York.
- Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
- Maduro se declaró inocente el lunes en su primera audiencia ante la Justicia de EE.UU. en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, acusado de narcoterrorismo. Flores procedió de la misma manera.
- La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró el lunes como presidenta encargada.
- Muchos países del mundo, entre ellos Rusia y China, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. La Cancillería rusa destacó que a Venezuela se le debe garantizar el derecho a decidir su destino sin ninguna intervención externa. "Reafirmamos la inquebrantable solidaridad de Rusia con el pueblo y el Gobierno venezolanos. Deseamos a la presidenta encargada Delcy Rodríguez éxito en la resolución de los desafíos que enfrenta la República Bolivariana. Por nuestra parte, expresamos nuestra disposición a seguir brindando el apoyo necesario a nuestro país amigo, Venezuela", agregó.



